Hacedme un hueco en vuestros corazones y compartamos un tiempo de historias sencillas, escritas por manos sencillas.


8 may. 2009

Uno

            Uno se levanta a las cinco y media de la mañana todos los días para entrar a trabajar a las siete en punto. Uno enciende la radio mientras se prepara el desayuno, porque a Uno le gusta desayunar tranquilo oyendo las noticias de cada día.

            Y Uno, que lleva desde los diecisiete años trabajando para vivir, acaba hastiado de lo que le cuentan, porque Uno tiene la insana costumbre de pensar y de analizar los hechos, lo que oye, lo que lee, lo que le dicen,  lo que le comentan, lo que ve con sus ojos y lo que siente.

            Y cuando Uno va camino del trabajo, piensa en lo que le han dicho momentos antes en la radio y no tiene más remedio que cabrearse, porque la inteligencia de Uno, que ha nacido con ella y que le ha engordado con los años, se le rebela cuando piensa que le están engañando, o que lo están intentando. Y él, o sea, Uno, esta harto de dejarse engañar.

            Y Uno se siente como un mirlo rodeado de una bandada de águilas con las uñas afiladas, dispuestas a caer sobre él al menor descuido.

            Y sabe que su trabajo pende de un hilo, tan fino como el que sujetaba el supuesto telón de ladrillo donde se dibujaba un presente y se auguraba un futuro de riquezas y comodidades y que ha resultado ser un telón de fina gasa podrida, que se ha hecho jirones en cuanto que ha soplado una ligera brisa.

            Y el mismo Uno esta cansado de oír sandeces pronunciadas por los políticos gobernantes a los que se les escapa de las manos el país. Disculpas, evasivas, “esto es una situación mundial”, “ nosotros nos lo encontramos así”…

            Y Uno esta más harto todavía de oír a los políticos de la oposición culpar al gobierno, cuando ellos tienen al menos el mismo porcentaje de culpa y encima están dando gracias al altísimo porque a ellos no les ha tocado lidiar con este toro. Porque no olvidemos que la oposición de hoy fue ayer gobierno y promovió las leyes para que cualquier trozo de esta tierra pudiese ser urbanizable, contribuyendo a que en cualquier parte se levantaran telones de ladrillo-gasa podrida.

            Y uno se desespera cuando oye que el gobierno pone en manos de los usureros el dinero de muchos Unos para tapar los agujeros que han producido ellos mismos al valorar la gasa podrida como seda. Y uno ha perdido ya la pista de ese dinero que uno mismo ha aportado y no sabe donde esta.

            Y Uno se indigna cuando recuerda los golpes recibidos hace muchos años, cuando se luchaba en la calle por el derecho al trabajo digno y ahora ve como nadie sale a defender sus derechos. Pero Uno entiende que nadie salga, cuando ve que los sindicatos se han convertido en meros instrumentos del poder para controlar a los trabajadores y no para educarlos y defender sus derechos.

            Y Uno llega al trabajo y se deja la piel durante diez horas y vuelve a casa, vuelve a su isla cansado, y se acuesta y sueña……..

            Uno sueña que se encuentra con otro que también piensa y que encuentra a otro más, y que se les unen muchos Unos y que con el esfuerzo de todos derriban todo lo malo para volverlo a construir de nuevo y que pasan de los políticos hipócritas y maliciosos y levantan un nuevo mundo basado en el respeto, en el trabajo y en la solidaridad…….

            Y el sueño se le rompe a las cinco y media de la mañana y uno se levanta de la cama y deja el sueño en la almohada con la esperanza de encontrarlo de nuevo a la noche siguiente.

6 comentarios:

fonsilleda dijo...

Y Una tiene que pasar a dejar mi presencia agradecida y mis recuerdos para que sepas (sepais) que vuestras letras son añoradas siempre.
Y Una que también trabajó desde esas tempranas edades, continúa rebelándose y asombrándose de que lo conseguido, que ya parecía inmutable, vuelva por sus foros.
Dejo bicos.

Dante dijo...

Como dijera en otro lado, de esos "Uno" hay millones, hermano, que nos rebelamos a tanta hipocresía. Crisis provocadas por los mismos que se escudan en ella para seguir saqueando naciones enteras mientras los pueblos se sumen en el hambre y la miseria. Excelentemente plasmada, una visión que desde diferentes geografías, compartimos muchos en tantos otros países con similares problemas. Fue un gustazo enorme volver a leerte. Dejo un abrazo.

Froiliuba dijo...

Esta una que ya comento este texto en otro lado pide, no , mas ¡bien exige, que ese otro uno que es el que escribe estas uneces, escriba mas y que lo coloque aquí, que es donde esta una lee.

Por cierto esta una le informa al señor uno que puso un link con recomendacion en su blog del libro, asi que si por casualidad le hacen un pedido del mismo desde sabe dios donde ... puede ser que sea por eso .

besos unisticos

CANTACLARO dijo...

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Qué bella la nota que tienes en el inicio de tu blog:

"Hacedme un hueco en vuestros corazones y compartamos un tiempo de historias sencillas, escritas por manos sencillas."

Afectuosamente,

Ana Lucía

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fina dijo...

En el primer intento no me ha permitido dejar el comentario.

fina dijo...

Vaya!! Si entró, bueno pues resumo lo que escribí y no se guardó. He leído un poco, someramente, algunas narraciones y me han parecido cercanas, humanas. Sin tener formación/criterios, simplemente a través de su lectura me recuerda al realismo.
Seguiré leyendo...